Espero que todos los que arriben a este puerto hayan tenido unas felices vacaciones. Las mías en un pueblecito perdido en la montaña. Ha hecho muchísimo frío, pero una aprovecha más, para disfrutar de las pequeñas cosas que llenan nuestra vida de cariño y sentido.
Buena falta nos hacen esos días de paz y sosiego, puerto protector, para que no nos arrastre la galerna. Que vivimos en una pesadilla abrumadora y violenta: los políticos unos y otros, con su discurso de palabras vacías, avisando que lo harían mejor; pero sin concretar. Anunciando medidas, como la de alargar el paro, lo que supondría endeudarnos por años más, y lastrar la economía y detener las reformas, pero ya sabemos que los políticos prefieren pan para hoy y hambre para mañana, y más cuando se trata de votos. Sobre economía confieso mi ignorancia, pero recuerdo la sabiduría de nuestras abuelas, en momentos de guerra se impone una economía de guerra. Tal vez, sería necesario congelar los sueldos y quitar la cláusula de revisión salarial, ¿qué político sería el valiente que asumiera medidas de este tipo?

Escrito por María Pilar Tortosa del Carpio
¿Será la desilusión que nos embarga?
Estos días he visitado el Blog de Leopoldo Abadía,