El estilismo de las ministras

13 enero, 2012

Una de las cosas de las que me congratulo, es del estilismo de las ministras actuales. Las anteriores, ministras del figurín, inauguraron posando para Vogue.

Ya lo sentenció Coco Chanel cuando afirmó: “Viste vulgar y sólo verán el vestido, viste elegante y sólo verán la persona”.

  Nuestras políticas habían olvidado que formas de vestir llamativas, estridentes denotan un intento de destacar a través de la apariencia, lo que presupone ciertos complejos y tal vez una forma de ser un tanto frívola o narcisista.

Si tenían asesores les hubiera dado suspenso a  todos. Basta consultar cualquier tratado sobre cual debe ser el atuendo en el ámbito profesional, para ver lo perdidos que estaban.

En cualquier manual aconsejan para ir a trabajar,  elegir trajes de chaqueta  en tonos oscuros: grises, azul marino, negros. Estos colores llenarán nuestra imagen de profesionalidad. Nada de escotes ni detalles recargados. Los tacones excesivos, nos harán parecer mujer bombón, algo poco serio en el ámbito profesional. El otro día al pasar por al lado de la torre Picaso, me sorprendieron dos mujeres que salían de dicho edificio con unas minifaldas de vértigo, y el resto “pretty woman”.  No me pareció adecuado pensando en los graves asuntos que pasarían por sus manos, y desde luego si una profesional me atiende de esa guisa, no me hubiera fiado de poner en sus manos ningún asunto. En el caso de que hubiera sido secretaria, tampoco su jefe me merecería confianza, porque hubiera pensado que tal vez  alternaban en horas de trabajo.

Ahora que han estrenado la película sobre Margaret Thatcher uno de mis personajes favoritos, en 2009 ya lo mencionaba en  el post RESPETO. Ella nunca se permitió llorar o reírse en público, y es que airear los sentimientos es poco elegante. Recuerdo una ceremonia a la que acudí en cierta ocasión, y una pareja estaba cual tortolitos empalagosos, y eso que ambos ya habían cumplido los cincuenta.

Esperemos que las ministras no nos desilusionen  en esta parcela que parece accesoria, pero que como afirmó el Conde de Chesterfield: “El estilo es el ropaje del pensamiento; y un pensamiento bien vestido, como un hombre bien vestido, se presenta mejor”.


LAS UVAS DE LA IRA

1 enero, 2012

Ayer mientras me tomaba las uvas, recordaba la obra de John Steinbeck que he elegido para titular este post. Ambientada en Estados Unidos, año 1930, en plena crisis económica, la familia Joad sufre el estallido de la burbuja provocada por un capitalismo salvaje sobre una ilusión de creación de riqueza. Los Joad ven como su tierra está agotada debido al cultivo intensivo, ellos al igual que otros granjeros se ven abocados a hipotecar sus tierras, al no poder hacer frente a los pagos, los bancos los arrojan de sus casas. Ante ello, California es la esperanza, emigran, pero allí encuentran el desprecio, y nuevos abusos.

  Su autor, Steinbeck, fue perseguido, porque reflejaba la verdad, cito como ejemplo algunas de sus frases:

«Siempre me pareció extraño que las cosas que admiramos en los hombres, la bondad y la generosidad, la franqueza, la honestidad, la comprensión y el sentimiento acompañan al fracaso en nuestro sistema. Y esos rasgos que detestamos, deshonestidad, codicia, ambición, mezquindad, egoísmo, interés personal, son los rasgos del éxito. Y mientras los hombres admiran la calidad de las primeras, les gusta el producto de la segunda».

«Quiero colocar una etiqueta de vergüenza sobre los hijos de puta codiciosos que son responsables de esto [la Gran Depresión y sus efectos]».

Banqueros, especuladores de Wall Street, y los terratenientes que explotaron a los trabajadores agrícolas, se encontraban entre los que fueron azotados por su pluma. Y, ¡cómo no!  La clase política. Una élite gobernante cuya única preocupación es enriquecerse y permanece impasible, pero mejor como no hay nada nuevo bajo el sol, leer sus palabras:

«… en los ojos de la gente se refleja el fracaso; y en los ojos de los hambrientos hay una ira creciente. En las almas de las personas las uvas de la ira se están llenando y se vuelven pesadas, cogiendo peso, listas para la vendimia»

 A pesar de todas las calamidades narradas en la obra de Steinbeck deja abierta la puerta a la esperanza, porque los Joad no pierden su dignidad. La película es una obra maestra de John Ford que merece la pena ver.

 Dicen que la historia se repite y parece cierto, aquella gran depresión es tan parecida a la crisis que padecemos, y los políticos parecen ignorar las difíciles circunstancias por las que atraviesa gran parte de la población. Nos han asombrado y escandalizado con las medidas económicas, en las que no aparece ningún recorte para la clase política, ni tampoco la supresión de ningún organismo inútil. La guinda: la condecoración de Zapatero y sus ministros. Las redes sociales echaban fuego, pero ellos impasible el ademán. Voy a terminar con la frase que finaliza la película:

“Somos lo que vivimos, no nos destruirán, somos el pueblo seguimos adelante”

           


TRADICIÓN

18 diciembre, 2011

No sé si ustedes han visto la película “El violinista en el tejado”, una de mis preferidas. Comienza explicando el judío, Tevye, como mantienen el equilibrio, y explica: “puedo decírselo con una palabra: tradición”. Más que equilibrio creo que se refiere a identidad, todos la necesitamos y si nos privaran de ella, nos sentiríamos como perdidos, sin rumbo. Imaginan todo lo que contiene nuestra cultura: literatura, música, religión… Según cumplo años, siento más agradecimiento por todo lo que me han transmitido y  la responsabilidad  asimismo de enseñarlo, porque me parece riqueza que nos ayuda a saber hacia donde queremos dirigir nuestros pasos.

Hoy he vuelto a contemplar  la ciudad más bonita, soy forofa de Madrid, convertida  en “Pesadilla antes de Navidad“, como ya escribí sobre ello no voy a repetirme. Cuando he visto el armazón de hierro con contrapesos, alambres y cables, símil abeto de Navidad en Sol, ciertamente he pensado que nos quieren arrancar aquello que viene siendo la tradición cristiana, cultura a la que pertenecemos pese a quien pese, y que como han explicado conspicuos Académicos es la forma de comprender desde nuestra música a las catedrales.  O, ¿será que el Alcalde en su esnobismo  piensa que estos armazones son bellos?

Por ello,  he ido a visitar tres joyas. Me refiero al Belén del Palacio Real, s. XVIII, el de la Encarnación, S. XVII y el de las Descalzas. El que más me ha gustado es el primero, por las delicadas figuras,  la cuidada escenografía, el buen gusto con que está montado que nos traslada al Nápoles de la época. Me ha reconciliado que a la entrada un abeto, con sus bolas, velas y adornos varios nos daba la bienvenida.

El Nacimiento que se expone en el Convento de la Encarnación, pertenece a las Agustinas recoletas de Salamanca, son figuras articuladas de origen también napolitano ataviadas con ricos vestidos.

La foto desmerece mucho, y no tiene nada que ver con la realidad, por ello les invito a que pasen y vean.


Mi peor pesadilla

2 diciembre, 2011

Hoy he soñado que había salido elegida Presidenta del Gobierno que tenía sobre mis hombros la pesada carga de salvar a España. Sí, digo España, esa palabra que parece proscrita del vocabulario. Angustiada pensaba, una de las cosas a las que debo dar prioridad es al lenguaje, a la bella lengua en la que han escrito los mejores escritores del mundo, Cervantes, Lope, Quevedo, Pérez Galdos… Anote en mi cuaderno: asignatura pendiente del Ministerio de Educación.

Pero un escalofrió recorría mi espalda, porque sentía que  nos hundíamos, y la galerna nos engullía. Ya saben que en los sueños estas cosas se viven con una realidad pasmosa. Me dije, medidas drásticas: me cargo los Estados Autonómicos, las Presidencias idem, las Asambleas, sus embajadas en Bruselas, Ayuntamientos de menos de 8.000 habitantes, Diputaciones, el Senado, el Consejo de Estado -aún esperamos que alguien explique para que sirve-, igualdad en las pensiones se haya sido Presidente, Ministro o ciudadano de a pie.

 El mar era un sumidero que engullía toda la miseria que rezuma nuestra España, pero ya se sabe estos cataclismos también se zampan a las personas. Por lo que había que lanzar por la borda el paquete de subvenciones, becas, vehículos oficiales, tarjetas, móviles, televisiones autonómicas, sólo con esto último ahorro más de 100 millones de euros. ¡Un decreto! Lo firmo hoy mismo. 

 Los bancos, ¡uff! Esto merece capítulo aparte. No va a perder solo el españolito de a pie. Los poderosos deben pagar su cuota de desfachatez que por ello dieron créditos a diestro y siniestro, sin orden ni concierto y sin encomendarse a nadie. Bueno sí, a su avaricia. Las pérdidas, por lo menos a pachas que dicen en mi tierra. No va a salir el banco de rositas y el íbero fastidiado de por vida – a una le impide su educación utilizar la palabra que mejor calificaría -. ¡Exterminio a las prejubilaciones con sustanciosas indemnizacionesa a los 55 años! Al paro como todo hijo de vecino.

 Los sindicatos y los partidos políticos pondrán el grito en el cielo que son los que más pasta deben a la banca, pero así saneamos y que asuman el circo en el que se han metido, perdón, nos han metido.

 En ese momento sonó el teléfono rojo que tenía sobre mi mesa, era Frau Merkel, que me ordenaba antes de 100 días congelar, y ¡que verdes las iban a segar! Todo en alemán, faltaría más. Menos mal que en sueños, y ante semejante apuro a una le otorgan el don de lenguas.

 A continuación entró un personaje en mi despacho, que parecía de esos cursis que tanto abundan en televisión, y que utilizan la palabra glamour, fashion, cool… Me besó, dejó sobre mi escritorio un montón de folletos y exclamó: reinventaremos el despacho, traigo las propuestas más trendy! Aquello me llevó a contemplar a España hundiéndose como el Titanic, y para mi desgracia, yo era el capitán con lo cual ya saben lo que me tocaba. Me hundía en la grotesca espiral en la que nos habíamos metido. Cuando uno se siente morir, se agarra al áncora de salvación, supliqué a través de un artilugio  que era un intercomunicador: por favor, ¡el Nuevo Testamento! El cursi me miró como si estuviera loca, pero lo despaché con un -no es momento-, y salió de allí con sus natillas light. Me dije, incluso personas que no creen, saben que La Biblia guarda el principio de la sabiduría, y eso es lo que nos hacía falta, buscaré entre sus proverbios.

 Había que terminar con tanto parásito, cazafortunas, y aprovechado…  Una pesada fatiga me ahogaba…

 Desperté envuelta en un sudor frío, pensé, mi peor pesadilla… Y me llené de calma al recordar que lo mío, es batirme el cobre en los pleitos.

 Por cierto, esto venía a propósito de preguntarles, si Ud fuera nombrado Presidente del Gobierno de España, ¿qué reformas acometería?

 

 


Real Monasterio de las Descalzas Reales.

21 noviembre, 2011

Si usted ha soñado con transportarse en el tiempo debería visitar el Monasterio de las Descalzas Reales en Madrid. Es la sensación que tuve al atravesar el pórtico, me sentí inmersa en el S. XVI.

Fundado por doña Juana de Austria, mujer culta e inteligente que supo llevar a cabo su regencia con acierto, cuando a petición de su padre la asume, porque el Rey, Carlos I, se retira a Yuste.  Doña Juana había quedado viuda prematuramente y dejado un hijo de tres años en Portugal al que nunca más vería, aunque sí mantuvo una abundante correspondencia con dicho hijo que más tarde reinaría en Portugal como Sebastián I.

 Me dije que si se conserva tal cual, se debe a ser un lugar conventual y por ello, se ha librado de los avatares de la moda o caprichos de los señores. Hoy lo habitan veinte monjas de clausura que viven conforme a la regla de San Francisco.

La escalera decorada con frescos,  tal vez sea lo que más me impresionó, por su antigüedad,  y porque nunca había visto nada igual. De ahí pasamos al claustro a un lado las ventanas que asoman a un patio donde los naranjos muestran sus frutos, y al otro las capillas. La primera la ocupa un Cristo yacente de Gaspar Becerra S. XVI que aloja una custodia en su costado derecho,  por privilegio contiene la Eucaristía el día de Viernes santo. Otro de los tesoros que podremos contemplar en nuestra visita es la colección de tapices de Rubens, en los que se exalta la Eucaristía y el triunfo de la Iglesia. Pero además el Monasterio nos sorprenderá con su pintura flamenca, española e italiana entre la que se encuentra un posible Tiziano, aunque sobre este particular, los doctos no se ponen de acuerdo. Imágenes de Pedro de Mena que asombran por su sensibilidad.  Diría que tres temas presiden la vida del Monasterio: la Eucaristía,  la Virgen, y los Arcángeles. Me dejo muchas cosas por reseñar, pero me parece que no es bueno al visitante descubrirle todo lo que va a encontrar, porque romperíamos el misterio.

 


TOLEDO

9 noviembre, 2011

 Cada vez que piso el empedrado de las callejuelas toledanas, recuerdo lo que aprendí de aquellos profesores que lograban fijar nuestra atención, y transportarnos a la imperial ciudad, donde caballeros, soldados, pícaros, religiosos deambulaban por sus plazuelas y cosos. Al atravesar la calle de San Pedro Martir miro con inquietud el Convento del mismo nombre , y recuerdo aquel militar francés que por su irreverencia fue castigado de forma terrible, y escucho la voz de mi profesora de literatura, narrando la leyenda de Becquer, El Beso.  Un portón de pesada madera me recuerda las desventuras de Lázaro de Tormes en esta ciudad sirviendo a su tercer amo, el escudero.

Toledo siempre ha servido de inspiración a escritores, pintores, y hasta músicos como ocurre con la zarzuela “El huesped del sevillano”.  

Accedimos a la ciudad por las escaleras mecánicas del Paseo de Recaredo, siempre que visito Toledo encuentro algo nuevo, y es que en una visita es imposible descubrir todos sus secretos, desde allí se contempla la parte nueva de la ciudad. Una vez alcanzado el nivel superior, dirigimos nuestros pasos hacia la Catedral, visita inexcusable,  atravesando callejas en las que parece te vas a topar con un embozado.

Hacia el mediodía decidimos ir a degustar sus   platos típicos “perdiz estofada” y mazapanes de postre. Lo hicimos en el Parador. Lo mejor la vista, desde el restaurante una verdadera postal.


LA ELEGANCIA

30 octubre, 2011

Bien escaso en esta época que nos ha tocado vivir.  El Diccionario de la Real Academia dice  ser elegante de:  dotado de gracia y sencillez, airoso bien proporcionado, buen gusto.

La elegancia se extiende a la forma de expresión, de vestir, de moverse… El refranero español afirma “en la mesa y en el juego se conoce al caballero”. Lo más difícil es ser elegante en los malos momentos, saber llevarlos con dignidad. Aunque también en los días felices uno puede perder los papeles.

Ahora  ejemplos sobre lo  que no es elegante:

 Los tacones de más de 7 cm a los que es   muy aficionada nuestra Princesa.

 Hace poco me invitaron a una cena y el anfitrión pasó la velada hablando de lo que había trabajado preparando los platos, explicando cómo los había hecho y la gran cantidad de dinero que había gastado. Nunca hay que convidar con la intención de epatar. Cuando invitemos debe ser algo sencillo, lo que no quiere decir que esté bueno y  bien presentado, siempre habrá que plantearse que nuestros  invitados puedan corresponder. Recomiendo La pila de recetas, una web que acaba de empezar, pero que promete. Y la de Sesé San Martín . Como todo es necesario aprenderlo, me permito recomendar el libro “Invitar en casa es fácil”.

Ahora algo sobre lo que nadie comenta, esas caras “tuneadas”. ¿Existe algo menos natural? Al final todas tienen la misma expresión. Quien parece no haberse retocado, y siempre va adecuada y con muy buen gusto es la Ministra, doña Elena Salgado.

 

 

 

 

Y esos hombres que no se han enterado que bajo techo un caballero no puede ir cubierto.

 

 

 

 

A veces las cámaras también juegan malas pasadas, ¿qué les parece que la Presidenta de la Comunidad de Madrid hable como los personajes de cualquier serie o reality de los que vemos en TV? ¡Todo se contagia!

Tampoco es elegante el tuteo, en la actualidad hay personas que si las tratas de usted casi se ofenden, no se dan cuenta  que es una muestra de respeto. En la Real Academia de la Lengua, los académicos, aunque  colegas,  cada jueves  durante la hora que se reúnen en la famosa sala de mesa ovalada y lámparas bajas, se hablan de usted. Por respeto a la Institución.

Los abogados también usamos  señoría,  señor, señora, y por supuesto usted, por respeto a la Institución, a las partes.


¿Qué ocurrirá después del 20 de noviembre?

25 septiembre, 2011

     Me voy a atrever a hacer de pitonisa, aunque reconozco que en este caso  no tiene ningún mérito. Por ello, me dispongo a mirar a través de la bola de cristal que nos depara el incierto futuro después de las elecciones.

Valorando que nos han mentido hasta límites insospechados, que los políticos de los dos grandes partidos hablan una jerga vacía de contenido, para evitar explicar los verdaderos problemas: paro, impagos, reducciones de salarios, pensiones, subida de impuestos, copagos, desabastecimiento de medicamentos, despidos… Algunos de ellos apuntan dichos problemas y anuncian recortes, un iceberg del que sólo se ve una pequeña parte, pero que debajo del agua es inmenso. Frente a ello, ninguna medida para reducir el gasto político, aunque algunas voces claman, pero en el desierto. ¿Por qué tenemos que tener tanto Parlamento, tanto Gobierno Autonómico, tanto Ayuntamiento, las Diputaciones, los asesores, el parque móvil: automovilístico y telefónico, las TV autonómicas que son meros instrumentos de propaganda… Que fácil sería que los pequeños Ayuntamientos se refundieran en uno, Francia hace mucho tiempo tuvo que terminar con sus Estados Autonómicos, porque eran la ruina del país, que decir de las millonarias subvenciones a los Sindicatos, Asociaciones, o esas que parecen impregnadas de amiguismo o compra de votos. Pero ninguna de estas medidas se propone, ni parece se vaya a adoptar.

       He escuchado que los farmacéuticos no cobran, que los bomberos más de lo mismo, los abogados, autónomos, limpiadoras… Pero aún no he escuchado que un presidente, ministro, alcalde, diputado… No haya cobrado puntualmente.

      Me da en la nariz que después del 20 N, no antes porque nadie quiere perder votos, nos van a explicar la situación, y van a aplicar una serie de medidas que ni imaginamos. Mis augurios son siniestros y están llenos de malos presagios, las revueltas callejeras se van a multiplicar, los impagos se van a generalizar, despidos al estilo de Grecia.  Sólo me queda formular un deseo que antes de realizar cualquier recorte a la ciudadanía controlen el gasto político, suprimiendo lo superfluo, y sus propios emolumentos que nada tienen que ver con los del resto, y eliminando todos esos entes que tenemos repetidos, y por supuesto pidiendo responsabilidad penal a aquel que deja impagados y no se sabe a donde ha ido el dinero, porque ello, sí es insostenible.


PERFECCIONISTAS

4 septiembre, 2011

Quien no se ha topado con esas personas que juzgan y condenan implacablemente sin el menor  atisbo de comprensión. Pretenden que todo a su alrededor sea sublime, y esa excelencia no sólo la extienden a su vida, sino a la de los demás en los que exigen un baremo imposible de alcanzar y cuando alguien de su entorno tiene un problema, zanjan  la relación, porque su cariño es condicional.

Discutir con ellos es perder el tiempo, porque siempre tienen la razón. Son muy impacientes y culpan de los errores a los demás. Suelen tener
previstas todas las situaciones, y son capaces de pasar por encima de cualquier cosa o persona para conseguirlo.

Me he decidido a escribir sobre este tema, porque cada vez encuentro más personas que padecen dicho problema o son víctimas de perfeccionistas. La sociedad actual tan competitiva no ayuda precisamente.  Antes en la familia éramos aceptados con nuestros defectos y fallos, lo que contribuía a una sensación de comodidad y seguridad. Cuando algo no salía bien, escuchabas: te has esforzado, no estás obligado a más.  Pero hoy en día los padres desean hijos perfectos, me atrevería a decir que en lo físico y en lo intelectual, ¿dónde quedó aquello de que la familia es el único lugar que te quieren por lo que eres, no por lo que tienes?

En la educación de cualquier persona se debería incluir aceptar los propios errores, y los de los demás. Y que lo importante es saber levantarse, porque todos caemos.  No somos máquinas, ¡afortunadamente!  Para ponernos en el lugar del otro hemos tenido que pasar por situaciones de fracaso y aceptarlas.  Dichas situaciones  bien enfocadas supondrán  un crecimiento personal.

Dejo un enlace a la película “Cisne negro”, cuya protagonista, Nina, es ejemplo de dicho trastorno.


La ciudad de los zares: San Petesburgo.

6 agosto, 2011

Es una de las ciudades más interesantes que he visitado. Su nombre ha ido cambiando a través del tiempo y debido a los acontecimientos que la han azotado. Al principio la llamaron Peterburg de origen alemán, tal vez por ello los peterbugueses llaman a esta ciudad Peter, y adaptando el nombre al ruso Petrogrado. Durante la época soviética le llamaron Leningrado

 Fundada en 1703 por el zar, Pedro  el Grande, que quiso a través de su puerto al Báltico abrir una ventana a occidente. Cuarenta mil siervos participaron en la construcción de la nueva ciudad, acarreaban madera y piedras ya que el suelo pantanoso suponía una grave dificultad,   el cincuenta por ciento murieron debido al clima y las duras condiciones de trabajo impuestas.

 Debido a estas dificultades geológicas su metro es el más profundo del mundo, y sus cuatros líneas circulan por debajo del río Neva, el más caudaloso de Europa. Muchas de sus estaciones son “palacios para el pueblo”.

 

La ciudad es monumental por ello la UNESCO la declaró patrimonio de la humanidad.

 Me habían hablado del Hermitage, pero por mucho que imaginemos nos quedaremos cortos.  Este Museo consta de cinco edificios que contienen más de dos millones y medio de objetos artísticos. La historia del Hermitage se inicia con Pedro El Grande, pero quien adquiere casi todo lo que contiene es Catalina II. Contiene cuadros valiosísimos de Leonardo, Velázquez,Tiziano, Monet… Por sus dimensiones es imposible visitarlo al completo, me informaron que dedicando un minuto a cada cuadro, tardaríamos más de cuatro años en visitarlo.

  Tal vez, por la excelencia de nuestro Museo del Prado, lo que más me impresionó fueron sus salas.  La de malaquita está considerada como la más bella. En mi admiración recordaba el poema que aprendí de niña de Rubén Darío

“Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosco de malaquita,
un gran manto de tisú…”

En el dorado de sus paredes se emplearon doce kilos de oro , porque en Rusia todo lo que reluce es oro. Otra de las cosas que me impresionó es el canal de invierno, que une tres de los edificios.

 

Paseaba entre los maravillosos objetos que contiene y las lujosas salas, donde residió Catalina II, y escuchaba que en uno de sus palacios se encontraron más de treinta mil vestidos; compró colecciones enteras de diversos objetos de arte; su tocador, una galería de más de treinta metros de largo, decorado en estilo pompeyano, hubiera hecho palidecer a la misma  María Antonieta con espejos que apenas reflejan imágenes, porque su dueña no lo deseaba, ya que su amante era cuarenta años más joven que ella… En mi asombro ante tanta riqueza, apenas me daba cuenta del calor que padecíamos todos los visitantes, porque no tienen aire acondicionado, pensé que las valiosas pinturas tal vez sufrieran con dicha temperatura.

 Aparte de visitar todo lo que el tiempo alcanzó, siempre me gusta llevarme una impresión sobre lo que acontece, una de las cosas que más me sorprendió fueron los coches carísimos que llenan sus calles, pero junto a ello me informaron que no existe clase media. El sufrido pueblo ruso parece condenado a la injusticia de unos gobernantes que no tienen en cuenta sus necesidades y, para mal vivir se hace necesario  tener cuatro empleos. Los ancianos si  no quieren morir de hambre, porque sus pensiones no les alcanzan, han de residir junto a sus hijos. La playa a pesar del calor desierta, porque nadie se atreve a meter ni un dedo por la enorme contaminación, los únicos que deambulaban por ella son perros abandonados …

También nos advirtieron sobre la necesidad de extremar las precauciones, porque hay muchos ladronzuelos al acecho de los turistas. Uno te vende mientras el otro te roba.  Sobre el peligro de adquirir productos comestibles en la calle: caviar, vodka. Todos los años mueren personas en este país debido a la adulteración del citado licor.

 

Recordé el proverbio ruso: “si hablas a un funcionario, haz que los rublos hablen por ti”.

 


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